El Palacio Postal: La Joya de Cantera y Oro que Debes Visitar en la CDMX
- Francisco M
- 18 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 19 dic 2025

Si existe un edificio que define la elegancia del Porfiriato en la Ciudad de México, es sin duda el Palacio Postal, también conocido como la Quinta Casa de Correos. Ubicado en la esquina de las calles Tacuba y Eje Central, este monumento no es solo una oficina de servicios correos, es una catedral dedicada a la arquitectura y la historia de las comunicaciones en México.

Una Obra Maestra de la Arquitectura Ecléctica
Inaugurado en 1907 por Porfirio Díaz, el Palacio Postal es el resultado de la colaboración entre dos grandes maestros: el arquitecto italiano Adamo Boari (quien también diseñó el Palacio de Bellas Artes) y el ingeniero mexicano Gonzalo Garita.
Estilo: El edificio es un ejemplo perfecto del estilo ecléctico, donde se mezclan armónicamente el plateresco español, el gótico veneciano y el art nouveau.
Fachada de Cantera: Su exterior está labrado en "cantera blanca de Pachuca", que bajo la luz del sol adquiere una tonalidad dorada que cautiva a los transeúntes.

El Interior: Un Viaje al Lujo de la Belle Époque
Al cruzar sus puertas, la opulencia se hace presente en cada detalle. El Palacio Postal es famoso por su escalinata monumental, la cual fue fundida en las fundiciones de la prestigiosa casa italiana Pignone.
Bronce y Mármol: Los pasamanos de las escaleras y las ventanillas de servicio están hechos de bronce pulido, mientras que los pisos y columnas lucen mármoles italianos de la mejor calidad.
El Reloj Monumental: En el último piso se encuentra un reloj de precisión alemana que ha marcado el tiempo de la ciudad por más de un siglo.
Elevadores Históricos: El recinto conserva uno de los primeros sistemas de elevadores instalados en la Ciudad de México, que aún hoy lucen sus intrincadas rejillas de hierro.

Cultura y Museo Postal
Además de seguir funcionando como la sede central de Correos de México, el edificio alberga el Museo Postal y Filatélico.
Coleccionismo y Filatelia: Los amantes de las estampillas pueden admirar colecciones raras y aprender sobre la evolución del servicio postal desde la época prehispánica y colonial hasta la era digital.
Cerca de todo: Su ubicación es privilegiada, pues forma un triángulo cultural perfecto con el Palacio de Bellas Artes y el MUNAL, convirtiéndolo en una parada obligatoria en cualquier tour por el Centro Histórico.

Consejos para tu Visita
Si planeas visitar el Palacio Postal, recuerda que la entrada es gratuita. Es el lugar ideal para los amantes de la fotografía de arquitectura. Te recomendamos ir por la mañana para aprovechar la iluminación natural que se filtra por su domo de cristal.




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